
Ven, dame tu mano, no mires atrás,
sé que hay sombras que aún duelen más,
pero yo he aprendido a atravesar
lo que antes nos hacía temblar.
No tienes que esconderte otra vez,
ni leer el peligro en la piel,
ya no vivimos dentro del miedo,
ya no manda sobre nuestro ser.
¿De verdad es seguro sentir?
¿puedo hablar sin tener que huir?
¿si me ven, si soy yo de verdad,
no me van a dejar de amar?
Mírame, estoy aquí,
todo eso ya pasó,
aunque duela recordarlo
ya no tiene el control.
Ven, yo te guío,
paso a paso, sin correr,
hay un mundo ahí fuera
esperándonos crecer.
Si el miedo regresa,
yo te voy a sostener,
ya no somos aquellas…
ahora sabemos quién ser.
Puedes gritar lo que callaste ayer,
puedes sentir sin tener que ceder,
tu voz no rompe, tu voz construye,
tu verdad merece nacer.
No eres carga, no eres error,
no viniste a salvar el dolor,
eres vida, eres luz intacta
que ha esperado a sentirse en valor.
(niña) ¿Y si vuelven a hacerme daño?
(adulta) Yo no voy a soltarte jamás.
(niña) ¿Y si no sé cómo hacerlo?
(adulta) Yo te enseño a caminar.
(niña) ¿Y si tiemblo?
(adulta) Tiembla en mí.
(niña) ¿Y si lloro?
(adulta) Llora aquí.
(ambas) Ya no hay nada que esconder,
somos libres al fin.
Ven, yo te guío,
ya aprendimos a volar,
no hay jaulas en el cielo
que nos puedan atrapar.
Hoy elegimos vida,
hoy elegimos paz,
y en cada paso que damos…
nos volvemos a encontrar.
Y si un día olvidas todo,
y el miedo quiere volver,
recuerda que estoy contigo…
y nunca te voy a perder.